{"id":139,"date":"2025-04-13T00:26:46","date_gmt":"2025-04-13T03:26:46","guid":{"rendered":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/?p=139"},"modified":"2025-05-08T13:31:33","modified_gmt":"2025-05-08T16:31:33","slug":"humanismo-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/humanismo-critico\/","title":{"rendered":"Humanismo cr\u00edtico"},"content":{"rendered":"<h1 id=\"reader-title\" dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Humanismo cr\u00edtico<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">https:\/\/lateclaene6.wixsite.com \/revistalateclaene\/horacio-gonzlez-humanismo-crtico<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Humanismo y terror (1)<\/p>\n<div id=\"readability-page-1\" class=\"page\">\n<div id=\"PAGES_CONTAINER\" tabindex=\"-1\" data-mesh-id=\"Containerc1xyvinlineContent\" data-testid=\"inline-content\" data-main-content=\"true\">\n<div id=\"jcc4pdz5\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"linkElement\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_600,h_339,al_c,lg_1,q_80,enc_avif,quality_auto\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg\" srcset=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_600,h_339,al_c,lg_1,q_80,enc_avif,quality_auto\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg 1x, https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_630,h_356,al_c,lg_1,q_80,enc_avif,quality_auto\/5215fe_f45bff06052b4324a548ae2f32193165~mv2.jpg 2x\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"339\"><\/div>\n<div id=\"jcc4pwtg\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"richTextElement\">\n<p>Ante los m\u00faltiples y mancomunados rostros del terror capitalista, Horacio Gonz\u00e1lez propone el Humanismo cr\u00edtico no como una soluci\u00f3n progresista o desarrollista de izquierda sino como una nueva forma de unidad para combatir esos rostros que producen las alianzas financieras, comunicacionales, jur\u00eddicas y estado-represivas, un anticapitalismo que no act\u00fae ni a ciegas ni se llame a s\u00ed mismo \u201cserio\u201d.<\/p>\n<p>Por Horacio Gonz\u00e1lez*<\/p>\n<p>(para La Tecl@ E\u00f1e)<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"jcc4x6ze\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"richTextElement\">\n<p>Las palabras tienen la extra\u00f1a caracter\u00edstica de burlarse de nosotros, sus t\u00edmidos usuarios. Hay un momento en que se apoderan de nuestras pobres lenguas y nos abandonan como ni\u00f1os de pecho, dejando que las sigamos usando aun cuando poco o nada signifiquen. No obstante, se mantiene firme la expresi\u00f3n \u201ccapitalismo\u201d, pues al sentirse confirmada en la historia \u2013ese suelo irrebatible que da verdad t\u00e1cita de forma amarreta, no a cualquiera ni a cualquier cosa que sea-, sigue y sigue. El socialismo, su enterrador, no hizo poco para cumplir su papel. Pero en sus m\u00e1s decididos aspectos, tropez\u00f3 con formas pol\u00edticas m\u00e1s dr\u00e1sticas que las que le permit\u00eda el contacto fraterno que siempre tuvo con el pensar libertario, y en sus formulaciones m\u00e1s d\u00e9biles, adopt\u00f3 las de las socialdemocracias europeas de comienzos del siglo XX, que quisieron vivir de su dulcificaci\u00f3n. Postul\u00f3 crear grandes sindicatos que tuvieran afortunadas negociaciones con las poderosas empresas, de modo de ir inclinando progresivamente del lado rico al lado m\u00e1s necesitado, el reparto de la renta nacional o internacional. Esto \u00faltimo si tenemos en cuenta el keynesianismo de Bretton Woods, que aun siendo m\u00e1s generoso que lo que mostr\u00f3 su criatura, el FMI, tambi\u00e9n boyaba en las aguas del capitalismo de posguerra.<\/p>\n<p>Aliado a las sucesivas reformulaciones tecnol\u00f3gicas, aun sin dejarnos abismar por una teor\u00eda energ\u00e9tica del desarrollo de la humanidad, el capitalismo ha marcado la hora mundial en los dos \u00faltimos siglos, desde el combustible de carb\u00f3n al motor de explosi\u00f3n, y de \u00e9ste a las econom\u00edas digitales. El capitalismo es su tecnolog\u00eda, y \u00e9sta es su pensamiento y su sensibilidad \u00faltima. Han cambiado las formas de plusval\u00eda que tan meticulosamente analiz\u00f3 Marx en 1867, pues no son ahora las de la producci\u00f3n directa de excedentes no remunerados del trabajo, sino que se ampl\u00edan a las esferas jur\u00eddicas, simb\u00f3licas, comunicacionales y subjetivas. Por esto \u00faltimo, entiendo tambi\u00e9n una \u201ctecnolog\u00eda\u201d \u2013no lo que abusivamente denomino Foucault de ese modo, una forma del cuidado de s\u00ed mismo- sino a una alianza entre la inmaterialidad de la existencia colectiva y la matriz de innovaciones sobre la materialidad de los consumos. Entendiendo por consumo una forma del tiempo, de circulaci\u00f3n y de pensamiento. All\u00ed est\u00e1 ahora la plusval\u00eda. Lo que no conocemos ni reconocemos en nosotros mismos de aquello que somos capaces de concebir o imaginar. En esa brecha el capitalismo reaparece no con la forma de una mercanc\u00eda objetiva sino bajo el llamado de una construcci\u00f3n imaginaria del yo. Rehace, incluso, la vida popular en casi toda su extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>El ideal capitalista, de borrar lo humano bajo un conjunto de abstracciones vivas \u2013sustra\u00eddas de los ex vivientes que ofertaron a \u00e9l su cuerpo desnudo-, parece haber triunfado en configuraciones que trasladan la idea de m\u00e1quina a la idea de experiencia humana. Lo humano se sujeta ya a la experimentaci\u00f3n total, en vez de situarse como depositario \u00faltimo del orden de las tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>No ocurre esto con una coacci\u00f3n visible, sino con el suave arrullo de millones de im\u00e1genes, a veces de fina orfebrer\u00eda, y otras veces, midiendo las microc\u00e9lulas de nuestros sentimientos a trav\u00e9s de mega estad\u00edsticas que usurpan lo cotidiano a trav\u00e9s de una desconocida matem\u00e1tica que traza destinos y experiencias vitales. No se trata, entretanto, de evadirnos de im\u00e1genes ni entrar en los pesares de una persecuci\u00f3n imaginada, que nadie nos hace, porque de por s\u00ed, ya estamos sitiados. Vivimos como fugitivos sac\u00e1ndonos selfies.<\/p>\n<p>Creo un error denominar \u201ccapitalismo serio\u201d a cualquier proyecto popular, justific\u00e1ndolo en las conocidas dificultades mundiales: poblaciones mutantes, n\u00e1ufragos que huyen, imperialismo de la circulaci\u00f3n digital, ciudades vaciadas en favor de la productividad de la circulaci\u00f3n de m\u00e1quinas y subjetividades, vidas populares arrancadas de su cuajo, intereses pol\u00edticos quebrados en su autonom\u00eda interna, ilegalidad como forma econ\u00f3mica suprema. No hay neoliberalismo sin capitalismo. Y \u00e9sta es una apuesta grandiosa a la ilegalidad de toda operaci\u00f3n sobre los flujos financieros, afectivos y pol\u00edticos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"jcc62873\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"linkElement\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/5215fe_ca6ffb665b0247479ee316b06a51112f~mv2.jpg\/v1\/fill\/w_600,h_339,al_c,q_80,usm_0.66_1.00_0.01,enc_avif,quality_auto\/5215fe_ca6ffb665b0247479ee316b06a51112f~mv2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"339\" data-ssr-src-done=\"true\"><\/div>\n<div id=\"jcc62r8d\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"richTextElement\">\n<p>Creo tambi\u00e9n que esta nueva situaci\u00f3n \u2013donde crecen todo tipo\u00a0 de peligros-, no se resuelve postulando una variante de tal o cual socialismo. Tambi\u00e9n \u00e9l se convirti\u00f3 en palabra que intenta salvarse por la v\u00eda de la seriedad. Pero sus v\u00e1stagos son portadores de un nombre sin sujeto. Una nostalgia tambi\u00e9n puede ser negociable. La prueba la tenemos entre nosotros.<\/p>\n<p>Una nueva forma de unidad para combatir estos rostros del terror que producen, mancomunados, las alianzas financieras, comunicacionales, jur\u00eddicas y estado-represivas, no debe tener un nombre fijo que ya ha hecho su tr\u00e1nsito, por m\u00e1s venerable que sea. Ante este capitalismo, una unidad social-pol\u00edtica no es una sumatoria de pedazos subsistentes, por m\u00e1s que los estimemos como nadie y nos sigan respirando a nuestras espaldas. Los escuchamos. Pero es necesario correr la mirada hacia otros \u00e1mbitos, no digo novedosos en su brazada total \u2013no creo que exista ese tipo de novedad-, sino novedosos en un nuevo uso de una parte dormida de viejos diccionarios. Lo novedoso ser\u00eda despertar de otra manera una palabra distra\u00edda en nuestra lengua embarrada.<\/p>\n<p>Propongo la palabra humanismo, con el agregado de la palabra cr\u00edtico. \u00a0Es palabra al parecer gastada. Pero su gasto, creo recordar, fue bueno. Y entonces, puede seguir siendo invocada al servicio de lo que desde siempre est\u00e1 llamando, a lo humano sin m\u00e1s. Pero no sin cr\u00edtica. Lo humano que se sabe a s\u00ed mismo en medio de una decisi\u00f3n, de una indagaci\u00f3n sobre s\u00ed mismo, de una intervenci\u00f3n ces\u00e1rea que comprueba su subsistencia pensante, sintiente y productiva. Nada es proyecci\u00f3n de un sujeto hacia afuera si simult\u00e1neamente no lo alberga la inquietud de reponer en su s\u00ed mismo lo que abandona hacia lo comunitario.<\/p>\n<p>Humanismo cr\u00edtico, entonces. Un pensar sobre s\u00ed que re\u00fana un deseo de retomar hilos abandonados de una historia. No una soluci\u00f3n progresista o izquierdista o desarrollista de izquierda \u2013como sea, y sin despreciar ninguna-, sino un anticapitalismo que no act\u00fae ni a ciegas ni se llame a s\u00ed mismo \u201cserio\u201d. Pero todo \u00e9l, dicho de manera propicia para crear \u00e1mbitos que nucleen a los que sin saberlo, ya han transitado por este humanismo cr\u00edtico, el otro nombre que respira hacia adentro para decir anticapitalismo. Pero decirlo bajo el signo de econom\u00edas existenciales y existencias culturales que buceen en otros barrios de la vida hist\u00f3rica, popular e intelectual.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"jcc6jn1k\" style=\"text-align: justify;\" data-testid=\"linkElement\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/static.wixstatic.com\/media\/5215fe_e8d24dd3439845baa6f30567e8cd6602.png\/v1\/fill\/w_575,h_363,al_c,q_85,usm_0.66_1.00_0.01,enc_avif,quality_auto\/5215fe_e8d24dd3439845baa6f30567e8cd6602.png\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"363\" data-ssr-src-done=\"true\"><\/div>\n<div id=\"jcc6rzpq\" data-testid=\"richTextElement\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ese tr\u00e1nsito, hay obvios antecedentes en el mundo. Pero solo quiero mencionar los de nuestro pa\u00eds, que est\u00e1n inmersos en su propia historia y se confunden con ella. Solo que hay que rescatarlos de su uso \u201ccapitalista\u201d. Dar\u00e9 ejemplos. El \u00faltimo Alberdi, del Crimen de la Guerra en adelante, sac\u00e1ndole su prematuro amor por los s\u00edntomas de la primera globalizaci\u00f3n y sus fobias contra las poblaciones que preexisten a la gran inmigraci\u00f3n. No es poco lo que hay que hacer all\u00ed. Ayuda el primer Alberdi, el de la filosof\u00eda rom\u00e1ntica como sujeto social y jur\u00eddico de un pa\u00eds. Carlos Astrada, con su idea de los mitos propiciatorios y su cr\u00edtica a las escatolog\u00edas. Una y otra, contradictorias, son un horizonte a desbrozar. Revisi\u00f3n del tema del honor: desde el Decreto de supresi\u00f3n de honores de Mariano Moreno al \u201crenuncio a los honores y no a la lucha\u201d de Evita. La tesis del cacique Ober\u00e1, Resplandor del Sol, gran leyenda que va desde Mart\u00edn Del Barco Centenera a Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos Mej\u00eda, como \u00edndice primigenio de libertad sudamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El krausismo del yrigoyenismo, extirpado de sus vaguedades. El humanismo social del primer peronismo, retirado de sus catecismos obligatorios. El peri\u00f3dico La Monta\u00f1a de Jos\u00e9 Ingenieros y Leopoldo Lugones (1897). El tema del traidor y del h\u00e9roe, de Borges. La feminista Fenia Chertkoff, el coronel Chilavert en la batalla de Caseros. Las discusiones sobre la obra Ollantay, \u00a0tal como fue retomada por Ricardo Rojas. La izquierda sin sujeto, filosofar primero de Le\u00f3n Rozitchner y la Correspondencia Per\u00f3n-Cooke. El humanismo invertido de los Cuentos fatales (Lugones) y Los 7 locos (Arlt). La literatura colonial revisada y criticada a la luz de la literatura gauchesca, criticada \u00e9sta tambi\u00e9n considerando sus proyecciones contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Ingenieros extirpado de su momento cercano a crear una \u201craza argentina\u201d y tomado en su momento latinoamericano. El humanismo dada\u00edsta de Cort\u00e1zar que atraviesa postreramente el tercermundismo. El Jos\u00e9 Mart\u00ed de Mart\u00ednez Estrada. La Carta de Walsh a las juntas. El solicitante descolocado y Eva Per\u00f3n en la hoguera de Le\u00f3nidas Lamborghini. Mois\u00e9s Lebensohn y C\u00e9sar Tiempo. La imposibilidad de creer, de Macedonio Fern\u00e1ndez. Los art\u00edculos de Ra\u00fal Scalabrini Ortiz en la revista Qu\u00e9. Ferm\u00edn Ch\u00e1vez. Arturo Jauretche. Hern\u00e1n Ben\u00edtez. La revista De Frente, de Cooke. Ad\u00e1n Buenos Ayres de Marechal. Tartabul, de David Vi\u00f1as. Respiraci\u00f3n Artificial de Piglia, Runa de Rodolfo Fogwill. Leonardo Favio, Quinquela Mart\u00edn y Gorriarena, Alejandra Pizarnik y Liliana Maresca. Las obras de Carri, Laclau y Casullo. Estilos tecnol\u00f3gicos de Oscar Varsavsky. Rodolfo Puiggr\u00f3s y Hern\u00e1ndez Arregui. Silvio Frondizi. Esteban Echeverr\u00eda y H\u00e9ctor Agosti. Bayley, Viel T\u00e9mperley, Mastronardi y Juan Laurentino Ortiz, J. J. Saer y Di Benedetto. Hugo del Carril y El\u00edas Castelnuovo. Alfredo Varela. Contorno. Cristianismo y revoluci\u00f3n. Poes\u00eda Buenos Aires. Pasado y presente. Cuchi Leguizam\u00f3n, Castilla, Yupanqui, Homero\u00a0 Manzi, Cobi\u00e1n y Cad\u00edcamo, Homero y Virgilio Esp\u00f3sito. Spinetta. Los martirologios antiguos y presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El men\u00fa es variado, como se ve. E incompleto. Nada tomado al pie de la letra y todo sujeto a revisi\u00f3n. La historia social, econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica e intelectual argentina debe ser reescrita. Una nueva bit\u00e1cora. Si no les gusta tengo otra. Todo nos interesa porque a todo quieren destruir, desautorizar, despreciar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El terror nos abarca, en forma sutil a todos, a otros los alcanza con sus balas para las que pide justificaci\u00f3n popular. Ante eso, deberemos pedirle audiencia a estos cables de alta tensi\u00f3n del memorial argentino \u2013que no\u00a0 se agotan aqu\u00ed-, que deben ser de consulta obligatoria. Yacen all\u00ed a la espera un humanismo cr\u00edtico, de naturaleza social frentista, que aglutine memorias y esfuerzos para desatar las lianas de gaseoso terror que van queriendo esparcir desde las farmacitys estatales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Humanismo y Terror, obra de Maurice Merleau-Ponty, traducci\u00f3n castellana de Le\u00f3n Rozitchner.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*Soci\u00f3logo, ensayista y escritor. Ex Director de la Biblioteca Nacional<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humanismo cr\u00edtico https:\/\/lateclaene6.wixsite.com \/revistalateclaene\/horacio-gonzlez-humanismo-crtico Humanismo y terror (1) Ante los m\u00faltiples y mancomunados rostros del terror capitalista, Horacio Gonz\u00e1lez propone el Humanismo cr\u00edtico no como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":150,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[39,10],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139"}],"collection":[{"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":151,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139\/revisions\/151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/orquidealucinada.net\/cp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}