Qué tiene la chacarera
que nos eriza la piel,
nos hace buscar a quien
convierte danza en fortuna
cuando sus notas montunas
se avalanzan en tropel.
Es un soplo de la tierra
que llega y nos solivianta,
nos empuja, nos levanta
con su tiempo sincopado
como un viento huracanado
cuando cualquiera la canta.
Acaso su olor a monte,
a polvareda y a cuero,
ese palpitar sincero
de su corazón alzado,
su color amarronado
como los ojos del pueblo.
Qué tiene la chacarera
que nos convoca el aliento,
es profundo sentimiento
que en el baile se desata
y es un retumbo de patria
galopeándonos el pecho.
Qué tiene la chacarera
que nos levanta los brazos
y al patio de los milagros
los pies dispararse quieren
y a todos nos pone alegres
su rito santo y pagano.
Será el ritmo tan de pueblo
que, aunque vengas de otros pagos
y no seas de Santiago,
te burbujea en el alma
y golpetenado las palmas
vuelve pájaros tus manos.
O su corazón de barro,
de cántaro popular,
amable y fresco lugar
donde se almacena el vino
sencillo y a la vez fino
del amor y la hermandad.
Qué tiene la chacarera
que nos convoca el aliento,
es profundo sentimiento
que en el baile se desata
y es un retumbo de patria
galopeándonos el pecho.
— DHB
~~LINKBACK~~