<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!-- generator="FeedCreator 1.8" -->
<?xml-stylesheet href="https://orquidealucinada.net/lib/exe/css.php?s=feed" type="text/css"?>
<feed version="0.3" xmlns="http://purl.org/atom/ns#">
    <title>OrquideAlucinadA</title>
    <tagline>Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias</tagline>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/"/>
    <id>https://orquidealucinada.net/</id>
    <modified>2026-04-28T13:28:34+00:00</modified>
    <generator>FeedCreator 1.8</generator>
    <entry>
        <title>Coto</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/coto"/>
        <created>2025-06-10T22:39:48+00:00</created>
        <issued>2025-06-10T22:39:48+00:00</issued>
        <modified>2025-06-10T22:39:48+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/coto</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Coto


...porque una noche abrí la puerta de ese jardín de estatuas y la luna iluminaba con la nostalgia del olvido la melancolía de su muerte afelpada de musgos. Allí, lenta y constante, aún gotea la canilla oxidada de mi alma; y por los intersticios de las piedras, brillantes como lágrimas, corro mi sangre transparente y alcalina alimentando tréboles huérfanos y juncos desnutridos</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Nocturno en la fronda</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/nocturno_en_la_fronda"/>
        <created>2025-06-10T22:39:48+00:00</created>
        <issued>2025-06-10T22:39:48+00:00</issued>
        <modified>2025-06-10T22:39:48+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/nocturno_en_la_fronda</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Nocturno en la fronda

Cuando la noche cernió su fosforescencia sobre la piel brillante del río, sobre el murmullo de las hojas, dibujando - sombras en las sombras - las siluetas soñadoras de las plantas, y el silencio comenzó su eterno cuento poblado de remolinos, de ramificaciones secretas, de miradas presentidas, mi alma estuvo ya dispuesta, receptiva, y comenzó a beber, de a poco, el cálido misterio de su encanto.</summary>
    </entry>
</feed>
