<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!-- generator="FeedCreator 1.8" -->
<?xml-stylesheet href="https://orquidealucinada.net/lib/exe/css.php?s=feed" type="text/css"?>
<feed version="0.3" xmlns="http://purl.org/atom/ns#">
    <title>OrquideAlucinadA</title>
    <tagline>Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias</tagline>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/"/>
    <id>https://orquidealucinada.net/</id>
    <modified>2026-07-28T12:35:57+00:00</modified>
    <generator>FeedCreator 1.8</generator>
    <entry>
        <title>El pingüino</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/el_pinguino"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/el_pinguino</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>El pingüino


Cada tanto tengo sueños que puedo y valen la pena recordar.

PREÁMBULO

Nunca entendí cómo Mar del Plata se convirtió en un centro turístico veraniego, con sus playas de mierda, su agua siempre fría, la gusanera de gente (dicho no en sentido ideológico sino estético), la arena siempre monopolizada prepotentemente por los puestos, y demás condimentos que me predispusieron siempre para</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Melody</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/melody"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/melody</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Melody

Me puse a ver una película que no vi en su momento (hace apenas 52 años), las chicas de mi edad (o por ahí) la recordarán: Melody. 

Aún con los parámetros de degustación cinematográfica de hoy sigue siendo una linda película.

Estrenada en el 72 (yo con 13 años. Los personajes 10 o 12), no sé cómo la hubiera sentido en su momento, pero me identifiqué (hoy) con los planteos de los chicos, bah, con los de ella, que fue quien más habló. Yo me enamoraba a morir desde los 8 años, y digo ENAM…</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Donde hay una necesidad hay un derecho</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/donde_hay_una_necesidad_hay_un_derecho"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/donde_hay_una_necesidad_hay_un_derecho</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Donde hay una necesidad hay un derecho


A raíz de un brevísimo posteo de un amigo se disparó un interesante debate sobre el valor o disvalor de algunas expresiones culturales. En este caso se trataba específicamente de la música, pero vale para todas las ramas del arte.</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Ranita con alma</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/ranita_con_alma"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/ranita_con_alma</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Ranita con alma

A veces uno se relaciona con los elementos más insospechados, más inesperados, más insólitos y/o más inverosímiles.

Hay personas que establecen una relación fuerte con sus mascotas y a sus allegados puede parecerles (lo he escuchado) patético:</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>La belleza, esa sutil subversiva</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/la_belleza_esa_sutil_subversiva"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/la_belleza_esa_sutil_subversiva</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>La belleza, esa sutil subversiva

... o cómo puede o no cambiar la realidad.

Amamos de la belleza lo que en ella vemos de nosotros mismos. Lo sé: no es una idea nueva, pero en estos tiempos tan aplanados, tan avasallados por conceptos como utilidad, riesgo, costo-beneficio, y demás límites que nos impone la</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Pequeñas y efímeras comuniones</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/pequenas_y_efimeras_comuniones"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/pequenas_y_efimeras_comuniones</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Pequeñas y efímeras comuniones

El solitario es eso, no hay que ahondar mucho en el tema. Un ser retraído, esquivo, enquistado, con algunos brotes o ramificaciones que a veces lo conectan con los demás o con la realidad (la otra, ya que él tiene la propia), pero que no hacen a su esencia. Conexiones para no sentirse ajeno a todo, excluido, paria, o para una relación políticamente correcta que no ofenda al prójimo.</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Adagio</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/adagio"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/adagio</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Adagio

Sus alas eran dos abanicos cargados de flores espumosas batiéndose lentamente casi a ras del agua. El esporádico roce de sus patas con las ondas plateadas arrancaba explosiones diminutas de perlas fugaces.



Su vuelo se hacía especialmente lento cuando su silueta atravesaba los dorados reflejos de la superficie; entonces el tiempo detenía su marcha, se podría decir que intencionalmente, como si quisiera guardar esa imagen para siempre en la imposible memoria del agua.</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>El hombre espejo</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/el_hombre_espejo"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/el_hombre_espejo</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>El hombre espejo

Porque es como nosotros (es decir, cómo sentimos el querer y no) todos atentamos contra el hombre espejo, ese personaje gris, con cara de nada, que camina por el borde de la acera, como un pucho apagado al viento. No lo miramos, no lo vemos, y , sin embargo, lo odiamos.</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Extensa disquisición</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/extensa_disquisicion"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/extensa_disquisicion</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Extensa disquisición

Extensa disquisición que tratará de explicar -desarrollando punto por punto, analizando cada arista de la materia que nos ocupa con distintos filtros para poder apreciar diferentes perspectivas- por qué no soy poeta.

	*  Capítulo I</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>La primera palabra</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/la_primera_palabra"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/la_primera_palabra</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>La primera palabra

—Manuel — dijo, con una voz pequeñita y apagada, mirando a un costado, como con timidez, como con picardía, como en secreto.
—¿Quién es? — pregunté yo, entre sorprendido y alegre, mientras se lo señalaba. Nunca había hablado, tal vez por la edad, tal vez por temor a llamar la atención, tal vez porque recién ahora entendía los mecanismos que articulaban sus pensamientos con su boca y su garganta.
Manuel estaba como a doscientos metros, en el lote de cebada, viniendo hacia noso…</summary>
    </entry>
    <entry>
        <title>Progeria</title>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/progeria"/>
        <created>2026-05-28T17:42:41+00:00</created>
        <issued>2026-05-28T17:42:41+00:00</issued>
        <modified>2026-05-28T17:42:41+00:00</modified>
        <id>https://orquidealucinada.net/doku.php/prosa/progeria</id>
        <author>
            <name>Anonymous</name>
        </author>
        <summary>Progeria


“Hay que estar siempre ebrio. Todo consiste en eso; es la única cuestión. Para no sentir el peso horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua. Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como queráis. Pero embriagaos. Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de un foso, en la triste soledad de vuestro cuarto, os despertáis, disminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al viento, a las ol…</summary>
    </entry>
</feed>
