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    <title>OrquideAlucinadA</title>
    <tagline>Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias</tagline>
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        <title>La primera palabra</title>
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            <name>Anonymous</name>
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        <summary>La primera palabra

—Manuel — dijo, con una voz pequeñita y apagada, mirando a un costado, como con timidez, como con picardía, como en secreto.
—¿Quién es? — pregunté yo, entre sorprendido y alegre, mientras se lo señalaba. Nunca había hablado, tal vez por la edad, tal vez por temor a llamar la atención, tal vez porque recién ahora entendía los mecanismos que articulaban sus pensamientos con su boca y su garganta.
Manuel estaba como a doscientos metros, en el lote de cebada, viniendo hacia noso…</summary>
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        <title>Nocturno en la fronda</title>
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            <name>Anonymous</name>
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        <summary>Nocturno en la fronda

Cuando la noche cernió su fosforescencia sobre la piel brillante del río, sobre el murmullo de las hojas, dibujando - sombras en las sombras - las siluetas soñadoras de las plantas, y el silencio comenzó su eterno cuento poblado de remolinos, de ramificaciones secretas, de miradas presentidas, mi alma estuvo ya dispuesta, receptiva, y comenzó a beber, de a poco, el cálido misterio de su encanto.</summary>
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        <title>Pequeñas y efímeras comuniones</title>
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            <name>Anonymous</name>
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        <summary>Pequeñas y efímeras comuniones

El solitario es eso, no hay que ahondar mucho en el tema. Un ser retraído, esquivo, enquistado, con algunos brotes o ramificaciones que a veces lo conectan con los demás o con la realidad (la otra, ya que él tiene la propia), pero que no hacen a su esencia. Conexiones para no sentirse ajeno a todo, excluido, paria, o para una relación políticamente correcta que no ofenda al prójimo.</summary>
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        <title>Ya vuelvo</title>
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            <name>Anonymous</name>
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        <summary>Ya vuelvo

Ella salió de la cama despidiéndose con una caricia en mi frente.
- Voy al baño.
La miré alejarse. Sonriendo internamente ví cómo se deslizaban las sábanas por su cuerpo al salir del lecho. “Caricias” pensé, “Cuando vuelva le pediré que cierre la puerta para que los demás piensen que seguimos durmiendo y no molesten</summary>
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