Patio de amor
zamba
Estabas barriendo el patio,
el viento jugando entre tus polleras,
subiendo por tu cintura
hasta alborotarte la cabellera.
No pude más que acercarme
y con mi pañuelo rozarte el hombro,
buscando con mi mirada
el puñal de vida que había en tus ojos.
