Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

A vos

En la tibia penumbra de este espacio
donde unos copos negros tiznan las sonrisas
y las voces se pierden en pasillos vacíos
como ángeles huérfanos sin norte ni caminos
te miraré a los ojos
para darte un espejo en donde veas los míos

En esta soledad llena de escaras
en este bosque de ilusiones secas
por la ardiente canícula que el odio
sopla incesante y sin clemencia
yo besaré tu frente
con un roce de jazmines en noviembre

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Prosa

Extensa disquisición

Extensa disquisición que tratará de explicar -desarrollando punto por punto, analizando cada arista de la materia que nos ocupa con distintos filtros para poder apreciar diferentes perspectivas- por qué no soy poeta.

  1. Capítulo I
    1. Título I

Porque la realidad siempre es más sublime, más terrible y más anodina que lo que culaquier pluma pueda garabatear.

Fin del documento.

— DHB

Humor

El culo ausente (soneto mentiroso)

Se puede amenazar sin disimulo
y anunciar en un título capcioso
un tema levemente escandaloso
como el que más arriba yo formulo.

Sin vergüenza, feliz, me congratulo
del soneto falaz con el que engroso
el bagaje ridículo y latoso
de las tantas sandeces que acumulo.

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Nubes a cuerda

Expectatio

Entre las verticales del cristal
flotando silenciosa
la esfera de hematite
soltaba sus ásperos pedruscos
prismas de sal
se amontonaban
en el asfalto

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**Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende**

**desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!
**