Pájaros de sal
zamba
Vengo del turbio neón de una aurora,
húmedo seno de estirpe animal.
Reptando anduve silencios y luces
hasta que, erguido, me he puesto a cantar.
Son estos cantos rezos al recuerdo
de aquellos años de amor vegetal
cuando sonaban en clara armonía
la voz del viento y el río frutal.

