Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Pájaros de sal

zamba

Vengo del turbio neón de una aurora,
húmedo seno de estirpe animal.
Reptando anduve silencios y luces
hasta que, erguido, me he puesto a cantar.

Son estos cantos rezos al recuerdo
de aquellos años de amor vegetal
cuando sonaban en clara armonía
la voz del viento y el río frutal.

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Prosa

La giganta furtiva

(micro cuento)

Cuando la giganta pasó corriendo a mi lado como una chiquilla con su molinete, los temblores que provocaban sus pisadas casi me tumban de la reposera donde disfrutaba del espléndido sol.

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Humor

De cuantías, consciencia y ¡ma, si...!

Si para sujetar lo conseguido
habré de abarcar más lo abarcado,
si para conservar lo que he ganado
debiera aflojar lo que he ceñido,

si para no perder lo que, de aumento,
acumula mi cuerpo agradecido
cual vasija de caro contenido
rebosante de cálido elemento

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Nubes a cuerda

Nictoplasma

Revuelvo con un dedo
la viscosa espesura de la noche

negro…

más negro…

menos negro…

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!