Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Penas moradas

zamba

Herido de uvas ardientes
en su mirada
naufragaban sin desino
penas moradas.

Tambaleándose en la silla
como una rama
presa de un viento montuno
esto cantaba:

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Prosa

El hombre espejo

Porque es como nosotros (es decir, cómo sentimos el querer y no) todos atentamos contra el hombre espejo, ese personaje gris, con cara de nada, que camina por el borde de la acera, como un pucho apagado al viento. No lo miramos, no lo vemos, y , sin embargo, lo odiamos.

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Humor

Animaladas IV


A pura velocidad
en dos ruedas, meta y meta,
mi rauda motocicleta
me lleva a cualquier lugar.
Viajo de aquí para allá
sin demora y sin espera,
paso a quinta de primera
volando y sin asustarme.
Permítanme presentarme:
soy la iguana motoquera.

DHB

Nubes a cuerda

Crepúsculo

Me recuesto en el arco del crepúsculo
estirando mi conciencia
adelgazando mis fibras esenciales
como una cama elástica

en ella se solazan
atroces criaturas de incógnita belleza:
réplicas monstruosas
metálicas y absurdas
de insectos fabulosos

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!