Corredor
Por el corredor de las verdes azucenas
camino hacia la catedral de los ligustros
los juncos y las enredaderas
donde las hojas disparan los destellos
que hipnotizan el alma
la marean
y el perfume
y el color del follaje y de las flores
y el olor de la savia
y el vapor
y las miasmas de vivas podredumbres
en seductoras ondas trepan por mi cuerpo.
