Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Asunción

Pequeños signos
garabatos en la noche
tratan de mostrarme caminos
métodos
opciones

círculos difusos
pentagramas
bocetos cuadrúpedos
peces alados
runas de silicio
giran
nadan
se acercan y se alejan
en la oscura felpa

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Prosa

La giganta furtiva

(micro cuento)

Cuando la giganta pasó corriendo a mi lado como una chiquilla con su molinete, los temblores que provocaban sus pisadas casi me tumban de la reposera donde disfrutaba del espléndido sol.

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Humor

El culo ausente (soneto mentiroso)

Se puede amenazar sin disimulo
y anunciar en un título capcioso
un tema levemente escandaloso
como el que más arriba yo formulo.

Sin vergüenza, feliz, me congratulo
del soneto falaz con el que engroso
el bagaje ridículo y latoso
de las tantas sandeces que acumulo.

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Nubes a cuerda

Semidespierto

El pájaro de oro
de líneas gráciles y furia decidida
ataca la esfera donde un árbol
en su breve planicie verde y acotada
flota sobre un océano diminuto y acerado

Allí la daga de un pez ensimismado
me observa en silencio
obviamente

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!