Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

A Sabeli

A la amiga poeta
Sabeli Ceballos Franco

En la noche ocelada de inminencias
la pupila lunar contempla tus misterios
tus suaves escamas de hiedra recurrente
los tenues suspiros de esmeraldas dormidas
que insisten con su sueño de mármoles quebrados
vencidos por la simiente terca y agitada
que eleva su protesta tierna y aguachenta.

Y el terrón desgarrado sin estruendo
desprende caravanas victoriosas
de insectos metálicos, nerviosos,
que trepan por troncos húmedos, rugosos,
hasta la frutal copa de soles escondidos.

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Prosa

Extensa disquisición

Extensa disquisición que tratará de explicar -desarrollando punto por punto, analizando cada arista de la materia que nos ocupa con distintos filtros para poder apreciar diferentes perspectivas- por qué no soy poeta.

  1. Capítulo I
    1. Título I

Porque la realidad siempre es más sublime, más terrible y más anodina que lo que culaquier pluma pueda garabatear.

Fin del documento.

DHB

Humor

Chacarera del grillito

Dentró un grillito en el rancho
y el gato que lo pispiaba
dende abajo de la mesa
ya encimita le saltaba.

¡grillo, grillo, grillo cricrí
grillo sal de ahí!

Queriendo salvar a bicho
(animalito de dios)
manotié la cola al gato
y las uñas me clavó.

¡gato, gato, gato ronrón,
eso sí que no!

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Nubes a cuerda

Rousseau


Un disparo
perfora la cartulina azul
y con brutal descompresión
la oscuridad se escapa

De pie a su lado
respirando en el cuello mentiroso
la fiera acecha el sueño
del Aduanero que sueña
que sueña que sueña
que un día visitó la selva

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!