Trino desmesurado
A Luciana Jury
y sus tripas cantoras
Sangrando estaba una estrella
y en mi corazón se hundía,
empapando el alma mía
con su muerte, la más bella.
Era furiosa centella
haciéndose carnadura
con pasión y con dulzura
en los resquicios del alma,
era sublevada calma
con trinos de desmesura.
