Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Deshorados

tangoide

Y te fuiste, nomás, por los canceles
que le abría mi tarde a la esperanza,
dejando un resabio de polvo iluminado
por las luces del adiós y la distancia.

Te marchaste esa tarde sin partir
porque yo nunca había llegado a tus umbrales,
tenía llaves de sombra
para las cerraduras de luz de tus portales.

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Prosa

El pingüino


Cada tanto tengo sueños que puedo y valen la pena recordar.

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Humor

Chacarera del grillito

Dentró un grillito en el rancho
y el gato que lo pispiaba
dende abajo de la mesa
ya encimita le saltaba.

¡grillo, grillo, grillo cricrí
grillo sal de ahí!

Queriendo salvar a bicho
(animalito de dios)
manotié la cola al gato
y las uñas me clavó.

¡gato, gato, gato ronrón,
eso sí que no!

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Nubes a cuerda

Sistema paltario

Suelta el vibráfono sus gotas
como paltas flotando en el ámbar de la tarde

giran y derivan
al influjo de un viento de melaza

las plumas doradas de la piel del día
aletean interyectando sus púas
en la carne pastosa de esas ojivas de olivácea redondez
carne de verde ansia tropical

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!