La de Tori
Alternabas formón, canto y vihuela,
lápices, óleos, garlopín y piano.
Y en ese torbellino amisteriado
tu alma de artesano y de poeta.
Con tu tosca ternura acunaste
pequeñas yemas que fructificaron
por tu herencia de artista apasionado
en brotes seguidores de tu viaje.


