Letras inútiles, confusas, desorientadas, puercas, escandalosas... necesarias

OrquideAlucinadA

mis pruebas

(bolsillo/mis pruebas)

Ejemplo de Tabbox

Poesía

Umbral

Subite a las columnas de humo tenue
que ondulan en el horizonte odiado y anhelado

en el lomo de una tortuga marina
recorré el submundo de lo sueños
donde la cálida boca espera devorarte

hundite en el deseo sangriento de mi vientre
que te abarca
como la noche madre
y te acuna
cuna… cuna…
y te acuna largamente

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Prosa

Daimon


Conozco la sonrisa oculta del demonio, he jugado sus juegos, he jugado a ser él.

Comí como un viejo amigo de su plato de serpientes. Descubro sus secretos, analizo sus trampas, lo acompaño en sus sombrías travesías de horror.

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Humor

Hormiga

La natural y bella hormiga
se asomó por su seguro agujero
recorrió su certero camino
se detuvo ante la verde hoja
la tomó con sus brillantes pinzas
y volvió por el seguro camino
se metió en su verde agujero
dejó la brillante hoja en la alacena
cerrando el ciclo de su natural tarea.
Después llegó el certero DDT.

DHB

Nubes a cuerda

Anoxia

Anoxia lunar (alguien ciñe su cuello)
La noche azulece penas muertas
Ruedan corazones
Gritan su lamento
pero sólo cenizas vuelan
en señal de atención.
¿Hay alguien allí?
¿Hay alguien?

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Ocaso aplacó tus vapores agresivos
y una brisa a contramano
no alcanza a rizar tu epidermis aceitosa
cuyas lácteas lunecencias
ondulan, como boas ancestrales,
hacia un remoto origen de yemas optimistas.

Cinta de luto, aún más anochecida,
con una hebilla de plata que trae del recuerdo
orillas frescas y juncos estremecidos.

¡Pobrecito animal manso y apaleado!
En tu agónico reptar de pluviales movimientos
aún persiste la memoria del vergel y los jazmines.
Esta noche olvidás la ofensa suburbana
y brillás,
generosa guirnalda que se tiende

desde mi desazón al ojo ebúrneo
que nos mira discurrir conjuntamente
en un intento terco y obcecado
de mantener el cauce y la mirada.

Desde el puente,
tus reflejos de ameba iridiscente
estallan calmos, me dilatan, me contraen,
en un musical silencio de latidos apagados.

¡Contagiame la gracia
que, aún en los estertores subcutáneos de tu muerte,
le gritás a las ruinas fabriles de tu vera,
que, atónitas,
en su limbo lunar de grúas oxidadas,
no entienden (pobreza mineral)
que en tu lecho de barros venenosos
subyace el germen resistivo de tu vida!